Martes, 28 de enero de 2014

Benchmarking

Benchmarking

Benchmarking. Cerámica. Perú.(Imagen by MSAM)

Es el proceso mediante el cual las empresas se comparan con los mejores, identificando sus mejores prácticas. Tratando de seguir a los mejores o aprender de ellos, nos permite modificar nuestros procesos en el sentido de mejora.

Es un término anglosajón que se utiliza en el mundo empresarial y puede ser de varios tipos:

  • Interno:  se comparan departamentos entre sí dentro de la misma organización.
  • Competitivo:  se comparan entre sí empresas que compiten en el mercado con aquellas que se consideran las mejores
  • Funcional: Consiste en compararse con empresas que no pertenecen al mismo sector.

Pero llevemos el benchmarking al terreno profesional individual. Si queremos ser mejores tenemos que compararnos con los mejores, o con aquellos que nos sirven de ejemplo y que podemos emular. A nuestro alrededor siempre hay profesionales, personas que consideramos key talents . Es conveniente analizar aquellas prácticas que los hacen diferentes, que los hacen sobresalir y diferenciarse del resto porque hacen su trabajo de manera excepcional. Generalmente estas personas en las que nos hemos fijado, son personas a las que admiramos y que de alguna manera quisiéramos imitar, a nuestro criterio destacaran en algunas competencias en las que nosotros queremos mejorar y en las que sabemos no hemos alcanzado, en nuestra opinión, el grado de excelencia al que queremos llegar. Ellas nos servirán de ideal para conseguir nuestro propósito.

No se trata de copiar, se trata de aprender de aquello que ellos hacen mejor. Se trata de ser mejor que uno mismo y competir con uno mismo también.

“Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres”. Francisco de Quevedo.

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Por Montse Sánchez-Agustino
 
 
 

2 comentarios.

  • denyse
    5-2-2014

    muy bien Montse el equilibrio entre el buen directivo y la buena persona.
    Arriesgaste a que no entiendan con la inteligencia emocional del final y la consciencia de uno mismo. Yo hubiera hablado de responsabilidad, que se entiende mejor, pero los que saben de que va la cosa, como yo, se sienten en casa.

    Vive le savoir faire!

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