Jueves, 6 de marzo de 2014

Miedo al fracaso

Miedo al fracaso 1

Miedo al fracaso ( Imagen by MSAM)

El miedo es una emoción primaria en el ser humano, no es malo tener miedo, pues éste nos salvaguarda a las personas de situaciones adversas o nos previene de otras que podrían causarnos problemas.

Pero, ¿el miedo es malo o es bueno? Es malo cuando genera neurosis o ansiedades difíciles de controlar, cuando ese miedo nos hace perder nuestra realidad y la realidad del mundo que nos rodea. Pero llevado a la vida cotidiana no es malo tener “miedo” es el miedo preventivo y que puede incluso hasta generar cierta ansiedad que tampoco es insana.

El miedo al fracaso lo padece el ser humano desde tiempo inmemorial, supongo que desde cazaba que a cielo descubierto y su objetivo estaba en capturar una presa que le garantizaba la manutención de él y los suyos. Y puedo imaginarme a ese cazador herrando el tiro y hasta fastidiado, pero estoy segura que al minuto siguiente estaría intentando de nuevo alcanzar otra presa.

El miedo al fracaso hoy en día tanto a nivel personal como a nivel profesional tiene que ver con no conseguir el objetivo que nos habíamos planeado, pero este miedo es también el que nos induce a poner todos los medios para conseguir la meta deseada, a ser cuidadosos en la preparación del camino hacia el logro y hacia la visualización de no lograr la meta. Que es quizás esto último lo que nos genera ansiedad : “¿qué pasaría si no lo consigo?”.

Otra cosa es cuando este miedo al fracaso nos imposibilita para hacer algo que creemos necesario, para ello, es necesario adquirir una serie de habilidades y destrezas que hay que trabajar para vencerlo y que tienen que ver con la inteligencia emocional.

Ante el camino de la consecución de un objetivo, sea cual sea, debemos hacernos unas preguntas que aunque sencillas, muchos no se plantean y son necesarias:

- la primera es ¿puedo?

- la segunda es la confianza en uno mismo : el yo puedo.

- La tercera es “Si puedo..” debo establecer la estrategia y los pasos a dar para alcanzar holgadamente la meta.

- la cuarta : mentalizarse de que hay siempre un porcentaje de no consecución del objetivo y de cómo debemos trabajar la aceptación del fracaso, para construir, edificar y no para hundirnos en él, que además salga el lorito parlante a machacarnos o hasta quizás, quienes nos rodean.

- la quinta y muy importante : Volver a intentarlo si se tercia.

Tenemos que pensar que la experiencia, la sabiduría viene de fracasar una y otra vez, decía Charles Dickens, del que soy una lectora desde niña, que “cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender”. Y es cierto, tonto el que no aprende tras el fracaso, al menos para no volver a caer en lo mismo otra vez.

” En la vida hay algo peor que el fracaso, el no haber intentado nada” . F.D. Roosevelt

¿ Quién dijo miedo? Intentémoslo.

:-)

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Por Montse Sánchez-Agustino
 
 
 
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