Miércoles, 29 de enero de 2014

Nuestro equipo

Nuestro equipoNuestro equipo.¿Quién es quién?.Ribadesella Outdoor ( Imagen by Team)

“Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él” . J.F.Kennedy.

Una de las cualidades más importantes del buen líder es la capacidad de seleccionar personas y formar equipos. Este es el quid de la cuestión.

En la selección de equipos no sólo tenemos que fijarnos en que sean buenos profesionales, que se les presupone, sino buenas personas, y no sólo pensar en que encajen con el que dirige y/o lidera sino con el resto del equipo, pues es muy importante la armonía. El equipo y el líder : tienen que ser buenas personas.

Y para que las personas, los equipos, crean en el líder considero que otra forma indiscutible que tienen los líderes es dar ejemplo con sus acciones y actuaciones, de esa manera el equipo creerá en él y le respetará, será un arquetipo para el grupo, generando confianza en el grupo y por ende, en los clientes y proveedores.

Todos queremos tener equipos altamente efectivos, pero la efectividad no sólo viene de las aptitudes de cada miembro para el puesto, que se le presuponen, sino también de las actitudes, y aquí está el ser buena persona. Insisto en ésto pues es muy importante. Si los miembros del equipo tienen buenas actitudes habrá más posibilidades de lograr hacer equipo y trabajar conjuntamente sin perder cada uno su identidad e irá más rodada la labor del líder. No quiero decir que todos sean cortados por el mismo patrón. Dentro de las variopintas que pueden ser las personalidades de los individuos es seguro que tendremos una representación de cada una de ellas dentro de nuestros equipos, pero tener buenas actitudes generará un clima adecuado para el desempeño de todos. Compartir, ayudar, enseñar, opinar, trabajar codo con codo, etc, serán tareas muy llevaderas y al mismo tiempo enriquecedoras para todos.

Por contra una mala selección será fuente de conflictos con nosotros y con nuestro equipo.

¿Qué ocurre cuando “heredamos” un equipo ya establecido? Lo primero como es lógico comenzar a trabajar con ellos, y en el camino conocerlos mejor, realizar nuestra labor y encontrar las fortalezas de cada uno y sus debilidades. Trabajar desde las fortalezas, ayudar a corregir sus debilidades, a encajar unos con otros, a establecer el clima ideal de trabajo para todos los miembros y a sacar lo mejor de ellos. Si en esta senda que nos hemos marcado surge alguna complicación con alguno de ellos, debemos darle la oportunidad de integración. Sin embargo cuando alguna persona a pesar de las oportunidades dadas, no rectifica ni se corrige, no gastemos nuestras energías, la experiencia me dice que es mejor dejarla marchar.

Todas las personas debemos buscar tanto en las organizaciones como en los equipos, encajar, de no hacerlo es mejor buscar el lugar idóneo para cada uno.

“Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde” . José Ortega y Gasset.

Si te ha gustado este artículo, compártelo en redes sociales y haz tus comentarios aquí. Gracias

 

 

 


Por Montse Sánchez-Agustino
 
 
 
Deja tu comentario